El volcán de Santa Ana, situado en el oeste de El Salvador y que hizo erupción de ceniza, gases y fragmentos de roca el sábado pasado, continúa con una actividad anómala, con períodos de vibraciones, y se temen nuevas erupciones.Así lo informaron hoy el presidente salvadoreño, Elías Antonio Saca, y el Servicio Nacional de Estudios Territoriales (SNET) del ministerio del Medio Ambiente.
Daisy López, técnica del Servicio Nacional de Estudios Territoriales (SNET), dijo en un informe que presentó ante la Asamblea Legislativa, que el volcán de Santa Ana ha mantenido desde el 2 de octubre períodos sísmicos y pequeñas erupciones, pero hoy ocurrió un evento mayor.
Explicó que el suceso ocurrió a las 11:50 a.m. y se trató de "un evento sísmico bastante intenso que liberó energía (...). Esa liberación se debe como a una erupción de menor magnitud (que la del sábado) y fue confirmado con sonidos de retumbo en la zona de San Blas".
Indicó que no hay evidencia de que el volcán, que había comenzado a dar señales de actividad anómala desde agosto pasado, haya lanzado hoy ningún material sólido.
El sábado pasado el volcán, situado a 50 kilómetros de San Salvador entre los departamentos occidentales de Santa Ana y Sonsonate, lanzó violentamente columnas de ceniza, gases y fragmentos de roca, pero no magma.
Ese día dos hombres murieron en la zona de Palo Campana, en las faldas del volcán, soterrados por deslizamientos de tierra, mientras que miles de personas comenzaron a ser evacuadas.
El presidente Saca dijo, en una rueda de prensa que ofreció este mediodía en la ciudad de Santa Ana, 66 kilómetros al oeste de San Salvador, que el volcán "nos sigue causando problemas y nos ha obligado a seguir evacuando a personas" que habitan en las faldas del mismo.
Los habitantes en el volcán se calculan en más de 10 mil y, según dijo el gobernante, la mayoría ya han sido trasladados a albergues en las ciudades de Santa Ana y Sonsonate, cabeceras departamentales.
Saca indicó que desde el domingo pasado a la emergencia por el volcán se ha sumado la causada por las persistentes lluvias que caen en el país por efecto del huracán "Stan".
Las lluvias han dejado ya 39 muertos, según informó hoy el COEN, al indicar que las personas evacuadas por ambas emergencias alcanzan las 16 mil.
Saca dijo que la erupción volcánica ha dañado grandes extensiones de cultivos, principalmente café de altura que estaba siendo exportado, lo cual significará un duro golpe no sólo para los cafetaleros, sino para la economía nacional.
Además de las víctimas mortales, los damnificados y evacuados, las lluvias han hecho estragos en calles, carreteras, viviendas, escuelas y otras infraestructura, cuyo monto aún no ha sido estimado, según dijo Saca, al indicar que los salvadoreños deben estar preparados "para lo peor" en el caso del volcán.
El SNET, en un comunicado emitido hoy, dijo que "la situación del volcán sigue anómala".
Agregó que las emisiones de dióxido de azufre muestran una disminución, pero que "el comportamiento del volcán es cambiante e impredecible" y que situaciones similares a las del sábado pasado "se están repitiendo en menor escala, sin alcanzar el nivel del evento principal".
El Comité de Emergencia Nacional (COEN) mantiene alerta roja en 4.000 metros alrededor del cráter del volcán.
FUENTE: El Diario de Hoy




